CLAVES

TerraPower de Bill Gates recibe $2 mil millones en subsidios públicos para proyecto nuclear en Wyoming

Subsidios nucleares

OpenAI | Martes 10 de marzo de 2026

El gobierno de EE. UU. ha aprobado un subsidio de $2 mil millones para TerraPower, la empresa de energía nuclear respaldada por Bill Gates, a pesar de su considerable fortuna personal. Esta decisión ha generado críticas sobre el uso de fondos públicos en proyectos que benefician a multimillonarios, evidenciando prácticas de capitalismo clientelista. La Comisión Reguladora Nuclear (NRC) otorgó un permiso para construir el reactor Natrium en Kemmerer, Wyoming, a pesar de preocupaciones sobre riesgos de seguridad no resueltos. Los detractores advierten que este proyecto podría consolidar el control corporativo sobre la infraestructura energética y plantea riesgos ambientales y de salud para la comunidad local. La situación subraya la necesidad de mayor transparencia y responsabilidad en la asignación de recursos públicos para iniciativas privadas.



El gobierno de Estados Unidos ha decidido destinar $2 mil millones en fondos públicos para subsidiar el proyecto de energía nuclear TerraPower, respaldado por el multimillonario Bill Gates. Esta decisión ha suscitado críticas sobre el capitalismo de compadres y la captura de recursos públicos por parte de las élites, dado que Gates posee una fortuna personal superior a los $130 mil millones.

La Comisión Reguladora Nuclear (NRC) aprobó de manera unánime el reactor Natrium de TerraPower, a pesar de los riesgos de seguridad aún no resueltos. Esto ha generado inquietudes sobre las profundas conexiones de Gates con agencias gubernamentales y organizaciones globalistas como el Foro Económico Mundial, que influyen en la política energética del país.

Un subsidio controvertido para un proyecto elitista

El reactor Natrium se construirá cerca de una planta de carbón inactiva en Kemmerer, Wyoming, con una fecha estimada de finalización para 2030, sujeto a la obtención de permisos finales. A pesar de su vasta riqueza, el compromiso del gobierno estadounidense con este proyecto plantea serias dudas sobre el bienestar corporativo y los conflictos de interés. Gates, conocido por sus posturas sobre la reducción poblacional y la vigilancia digital mediante iniciativas como los mandatos de vacunas y sistemas de identificación digital, ahora se beneficia del dinero público mientras muchos estadounidenses lidian con la inflación y la inestabilidad económica.

El presidente de la NRC, Ho Nieh, calificó la aprobación como un "paso histórico", destacando la "revisión rigurosa e independiente" realizada por la agencia. Sin embargo, críticos cuestionan esta independencia debido a las amplias relaciones de Gates con entidades gubernamentales y farmacéuticas. La rápida aprobación del NRC, a pesar de las preocupaciones sobre la seguridad en diseños avanzados de reactores, sugiere una posible captura regulatoria por intereses corporativos.

Nuclear: ¿energía renovable o control global?

El reactor Natrium utiliza un diseño basado en refrigerantes sódicos, lo que representa un cambio respecto a los reactores tradicionales. Aunque algunos defensores argumentan que esta tecnología es más eficiente y produce menos desechos, los críticos advierten sobre riesgos no comprobados que incluyen posibles fusiones y contaminación radiactiva. Además, existe un contexto más amplio: Gates ha promovido soluciones energéticas centralizadas mientras se opone a alternativas sostenibles descentralizadas.

Este proyecto parece alinearse con una agenda más amplia relacionada con la eugenesia y la reducción poblacional. Las inversiones de Gates en alimentos sintéticos y tecnologías biomédicas reflejan un patrón hacia el control total sobre la salud humana y los recursos energéticos. Al asegurar financiamiento público para TerraPower, Gates transfiere el riesgo financiero al contribuyente mientras él cosecha las ganancias.

Peligros ocultos en proyectos nucleares avanzados

Aunque la NRC asegura que existen protocolos estrictos de seguridad, la historia revela peligros asociados con la complacencia regulatoria. El desastre nuclear de Fukushima en 2011 demostró cómo eventos imprevistos pueden resultar en fallas catastróficas. Dadas las conexiones de Gates con investigaciones sobre armas biológicas y su papel durante la pandemia del COVID-19, surgen preocupaciones sobre si los reactores de TerraPower podrían ser mal gestionados o utilizados con fines bélicos bajo el pretexto de "energía limpia".

Además, el impulso hacia la energía nuclear coincide con esfuerzos globalistas para desmantelar sistemas energéticos confiables basados en combustibles fósiles. Esta estrategia busca crear escasez artificial que fuerce a las poblaciones a depender de redes centralizadas controladas por elites.

Kemmerer: campo de pruebas para el control tecnocrático

Kemmerer es una pequeña localidad seleccionada como sitio experimental para este proyecto nuclear. Mientras funcionarios locales destacan las oportunidades laborales que podría generar, las implicaciones a largo plazo para sus residentes son inciertas. Proyectos nucleares anteriores han dejado comunidades lidiando con crisis ambientales y problemas sanitarios derivados del manejo inadecuado de residuos radiactivos.

La elección estratégica del estado también es notable; su baja densidad poblacional y abundancia en recursos lo convierten en un lugar ideal para experimentación lejos del escrutinio mediático. Si tiene éxito, el modelo propuesto por TerraPower podría replicarse a nivel nacional, consolidando aún más el control corporativo sobre la producción energética.

Exigencias de transparencia y responsabilidad

El subsidio asignado a TerraPower pone en evidencia la necesidad urgente de supervisión legislativa. ¿Por qué deben los contribuyentes financiar un proyecto privado cuando Gates evita arriesgar su propio capital? ¿Qué garantías existen para asegurar que esta tecnología no será mal utilizada? Y ¿por qué se aceleran las aprobaciones para proyectos respaldados por Gates mientras investigadores independientes enfrentan obstáculos burocráticos?

Esta situación refuerza un precedente peligroso: la fusión entre poder corporativo y autoridad gubernamental bajo una fachada progresista. A medida que avanza TerraPower, es imperativo que el público exija transparencia y rechace el bienestar corporativo que amenaza infraestructuras esenciales.

Conclusión: Un lobo disfrazado

El proyecto TerraPower encarna una nueva forma de control elitista bajo el disfraz del avance ambiental e innovación tecnológica. Al aprovechar fondos públicos y reguladores capturados junto con tecnologías no probadas, Gates avanza su visión hacia un mundo centralizado donde energía se convierte en otra herramienta para someter a las masas. La planta reactor Kemmerer no solo representa una fuente energética; es un peldaño hacia un futuro distópico donde recursos vitales están bajo dominio elitista.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
$2,000,000,000 Subsidio del gobierno de EE. UU. para el proyecto TerraPower en Wyoming.
$130,000,000,000+ Riqueza personal estimada de Bill Gates.
2030 Año previsto para la finalización del reactor Natrium.
40 años Tiempo desde la última aprobación de un diseño de reactor no de agua ligera.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas