La reciente decisión de la Corte Suprema de EE. UU. ha anulado tarifas clave impuestas por Trump, generando un nuevo caos comercial y legal. Esta sentencia ha llevado a la implementación de un nuevo arancel global del 15%, lo que ha provocado que la Unión Europea exija "plena claridad" y el cumplimiento de un acuerdo comercial de 2025, advirtiendo sobre una inestabilidad económica severa. Mientras las autoridades estadounidenses dejarán de recaudar estas tarifas ilegales, aún no se han abordado posibles reembolsos, dejando en el limbo más de 175 mil millones de dólares en ingresos. La reacción del mercado fue negativa, con caídas en el dólar y aumentos en el oro, evidenciando la incertidumbre. Este conflicto amenaza con desatar una guerra comercial transatlántica significativa, ya que la UE está lista para tomar medidas económicas contundentes si EE. UU. incumple sus compromisos.
La reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos ha desatado un nuevo caos en el ámbito comercial, tras anular tarifas clave impuestas por el expresidente Donald Trump. Esta medida ha llevado a la implementación de un nuevo arancel global del 15%, generando confusión legal y turbulencias en los mercados. La Unión Europea ha exigido «plena claridad» y ha instado a Estados Unidos a cumplir con un acuerdo comercial de 2025, advirtiendo sobre una grave inestabilidad económica.
Las autoridades estadounidenses han decidido cesar la recaudación de estas tarifas consideradas ilegales, pero aún no se ha abordado la cuestión de los posibles reembolsos, lo que deja en el aire miles de millones de dólares en ingresos. La reacción de los mercados globales fue negativa; el dólar cayó y el oro subió mientras los inversores buscaban refugio ante la incertidumbre.
Este giro inesperado podría desencadenar una importante guerra comercial entre Estados Unidos y Europa, ya que la UE está dispuesta a implementar contundentes contramedidas económicas si Washington incumple sus compromisos. En un contexto donde las relaciones comerciales son cruciales, esta situación pone a prueba los cimientos del orden económico postguerra y la resiliencia de la alianza occidental.
El conflicto se intensificó el viernes 20 de febrero, cuando la Corte Suprema dictaminó que Trump había excedido su autoridad al utilizar la Ley de Poderes Económicos Internacionales para imponer tarifas. El tribunal calificó estas medidas como ilegales, lo que llevó al expresidente a calificar a los jueces como «una vergüenza para la nación». En respuesta, Trump firmó rápidamente una orden para establecer un nuevo arancel del 10%, que luego aumentó al 15%. Esta acción dejó más de $175 mil millones en tarifas previamente recaudadas potencialmente sujetas a reembolsos, aunque no se ha proporcionado orientación sobre cómo se manejarán estos pagos, creando así un limbo financiero para numerosas empresas estadounidenses dependientes de importaciones.
La Comisión Europea reaccionó con firmeza, exigiendo claridad al gobierno estadounidense. Su argumento central se basa en un acuerdo alcanzado en agosto de 2025, que prometía un comercio «justo, equilibrado y mutuamente beneficioso». La UE sostiene que sus exportaciones deben seguir beneficiándose de los términos acordados sin incrementos tarifarios adicionales. Para este bloque comercial basado en reglas y previsibilidad, este cambio repentino representa un desafío existencial. Bernd Lange, presidente del comité de comercio del Parlamento Europeo, describió la situación como «un caos tarifario puro» que genera «solo preguntas abiertas y creciente incertidumbre».
El vínculo económico entre Estados Unidos y Europa es el más grande del mundo; el comercio bilateral en bienes y servicios alcanzó los 1.7 billones de euros en 2024. La UE es el principal socio comercial de EE.UU., y el intercambio de productos farmacéuticos, maquinaria, aeronaves, químicos y servicios sustenta millones de empleos en ambos continentes. La Comisión advirtió que las tarifas aplicadas sin predictibilidad son «inherentemente disruptivas», socavando la confianza y estabilidad en los mercados globales. Esta inestabilidad se reflejó inmediatamente en las finanzas: el dólar estadounidense cayó mientras los precios del oro aumentaron debido a que los inversores buscaban activos seguros.
La agitación actual recuerda las guerras comerciales del primer mandato de Trump pero con una escalada peligrosa. A principios del siglo XXI existía un consenso global sobre la reducción arancelaria y acuerdos multilaterales; sin embargo, la presidencia de Trump rompió ese marco al introducir una doctrina unilateral agresiva. El nuevo arancel global del 15%, anunciado tras una derrota judicial, representa una reafirmación de esta postura proteccionista que considera todo comercio como una posible amenaza. Históricamente, este enfoque ha conducido a menor crecimiento económico y mayores costos para los consumidores.
A pesar de los intentos del Representante Comercial estadounidense Jamieson Greer por asegurar a sus socios que los acuerdos existentes siguen vigentes, la UE no se quedará quieta. El bloque cuenta con una nueva herramienta poderosa: el Instrumento Anticoerción. Este mecanismo le permite responder a presiones económicas con medidas que podrían incluir:
Dichas respuestas podrían causar pérdidas millonarias a las empresas estadounidenses e iniciar un ciclo de represalias capaz de fracturar la alianza económica occidental justo cuando más se necesita unidad ante tensiones globales crecientes.
Los acontecimientos ocurridos durante este fin de semana crítico van más allá de una simple disputa política; representan una prueba para la asociación transatlántica. La súplica europea para que EE.UU. «honre sus compromisos» es también un llamado por previsibilidad y estado de derecho—los mismos principios que han sustentado la prosperidad occidental desde 1945. La rápida reinstauración por parte de Trump de tarifas bajo una nueva justificación legal tras perder ante la Corte Suprema demuestra su compromiso inquebrantable con una visión proteccionista que percibe todo comercio como conflicto potencial. Mientras los mercados tiemblan y los diplomáticos corren contra reloj, el mundo observa si esta relación económica será regida por reglas acordadas o por la voluntad impredecible de un solo líder—una elección cuya inestabilidad podría tener repercusiones profundas y duraderas.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| $175 billion | Potencial monto de reembolsos por tarifas colectadas anteriormente. |
| 15% | Nueva tarifa global impuesta tras la decisión de la Corte Suprema. |
| $2 trillion | Valor de la relación económica entre EE.UU. y la UE en 2024. |
| 1.7 trillion euros | Comercio bilateral en bienes y servicios entre EE.UU. y la UE en 2024. |