Un informe de la Jamestown Foundation revela la existencia de más de 2,300 organizaciones vinculadas al Partido Comunista Chino (CCP) en Estados Unidos, Canadá, Alemania y el Reino Unido. Estas entidades, que incluyen asociaciones estudiantiles, redes empresariales y medios de comunicación, trabajan para promover la agenda de Beijing a través de la coacción y estímulos financieros. El Departamento de Trabajo del Frente Unido del CCP utiliza estas organizaciones como herramientas para influir en comunidades chinas en el extranjero y llevar a cabo actividades como espionaje y represión transnacional. A pesar de la magnitud del problema, los gobiernos occidentales no han logrado contrarrestar adecuadamente esta influencia, lo que plantea serias preocupaciones sobre la erosión de las instituciones democráticas.
Un informe de la Fundación Jamestown ha revelado una extensa red de organizaciones vinculadas al Partido Comunista Chino (CCP) que operan en Estados Unidos, Canadá, Alemania y el Reino Unido. En total, se han identificado más de 2,300 grupos que buscan promover la agenda de Pekín. Solo en EE. UU., hay 967 de estas organizaciones, que abarcan asociaciones estudiantiles, grupos empresariales, medios de comunicación y entidades cívicas, todas trabajando para avanzar los intereses políticos, económicos e ideológicos de China.
Las conclusiones del informe, publicadas el 11 de febrero, destacan cómo el Departamento de Trabajo del Frente Unido (UFWD) del CCP ha cooptado sistemáticamente comunidades chinas en el extranjero, instituciones académicas y gobiernos locales para propagar narrativas pro-Pekín mientras oculta su participación directa.
El UFWD, que reporta directamente al Comité Central del CCP, ha sido descrito por los líderes chinos como una "arma mágica" para movilizar apoyo. Bajo la dirección de Xi Jinping, su misión ha evolucionado para incluir no solo el compromiso económico sino también el cabildeo político, la captación de talentos y la represión transnacional contra disidentes y minorías étnicas.
El informe detalla cómo el CCP identifica y cultiva relaciones con grupos en el extranjero, invitando a sus líderes a China y ofreciendo incentivos financieros. Con el tiempo, estas organizaciones se convierten en proxies de Pekín, amplificando las narrativas del CCP sobre temas como Taiwán, derechos humanos y relaciones entre EE. UU. y China, todo mientras se presentan como grupos cívicos independientes.
Los más de 2,300 grupos identificados se dividen en ocho categorías:
Un ejemplo notable es la Federación Chino-Americana (CAF), un grupo basado en California que ha organizado protestas contra funcionarios taiwaneses y ha hecho lobby contra el apoyo estadounidense a Hong Kong. Su ex presidente, Simon Shao, admitió abiertamente su papel en "contar bien la historia de China" e "intervenir en política", lo que evidencia claramente la influencia del UFWD.
Aparte de la propaganda, el informe documenta cómo estos grupos facilitan espionaje, robo tecnológico y acoso a disidentes. En 2023, fiscales estadounidenses acusaron a dos hombres neoyorquinos por operar una estación secreta de policía china dentro de la Asociación ChangLe Americana. Esta instalación formaba parte de una red global compuesta por 102 puestos similares utilizados para monitorear e intimidar a expatriados chinos.
En Canadá, la Real Policía Montada investiga dos organizaciones con sede en Montreal por supuestos vínculos con la campaña "persuasión para regresar" del régimen chino, que obligó a 230,000 ciudadanos chinos a regresar entre 2021 y 2022.
A pesar de que muchas actividades del UFWD se realizan abiertamente, los gobiernos occidentales no han logrado rastrear o contrarrestar adecuadamente esta influencia. Las leyes actuales sobre registro de agentes extranjeros son poco utilizadas; solo hay 275 entidades chinas registradas frente a las 967 grupos identificados.
Las operaciones del UFWD forman parte de una estrategia más amplia del CCP para reconfigurar el orden internacional a su favor. Al aprovechar las comunidades diásporas e infiltrarse en el ámbito académico y político local, Pekín busca neutralizar opositores y adquirir tecnología extranjera mientras evita rendir cuentas directas.
A medida que concluye el informe, se señala que estas organizaciones "constituyen una capacidad latente que el Partido puede movilizar para avanzar su agenda". La interrogante ahora es si las democracias occidentales despertarán antes de que sea demasiado tarde.
| Categoría | Número de Organizaciones |
|---|---|
| Identidad (Hometown associations, alumni groups, etc.) | 697 |
| Organizaciones Estudiantiles | 539 |
| Asociaciones Empresariales | 322 |
| Organizaciones Educativas | 102 |
| Organizaciones Profesionales | 170 |
| Grupos Políticos | 86 |
| Medios de Comunicación | 162 |
| Grupos Culturales y de Amistad | 216 |