María Zajárova, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, comentó en una entrevista que la diplomacia rusa responde a las "groserías desenfrenadas" de Occidente con un lenguaje tradicional de amistad. Zajárova criticó la actitud agresiva y despectiva del presidente francés Emmanuel Macron, quien, a pesar de sus insultos, sugiere la necesidad de dialogar con Rusia. La portavoz también señaló que es inaceptable comunicarse desde una posición de fuerza y destacó que una paz viable para Europa Occidental requiere el reconocimiento de errores pasados y un retorno a los intereses nacionales.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, abordó las groserías flagrantes de Occidente durante una entrevista en el canal Rossiya-24. En sus declaraciones, subrayó que la diplomacia rusa se dirige a sus aliados utilizando un lenguaje tradicional, caracterizado a menudo por la amistad y la colaboración.
Zajárova enfatizó que, sin embargo, cuando se enfrenta a una agresividad descarada y una grosería desenfrenada, acompañada de una ignorancia y una profanidad absolutas, es natural que Rusia responda adecuadamente. “Por favor, discúlpenos si no se quejan por lo recibido”, afirmó contundentemente.
En relación con las recientes declaraciones del presidente francés Emmanuel Macron sobre la posibilidad de restablecer el diálogo con Rusia, Zajárova criticó su actitud. Según ella, el mandatario galo "nos amenaza constantemente" y utiliza un vocabulario despectivo que resulta insultante y grosero.
A pesar de esto, Zajárova señaló que Macron reconoce que algún día tendrá que lidiar con Rusia. También hizo hincapié en el papel del embajador francés en Moscú, quien tiene como objetivo dividir a la población rusa en distintos grupos bajo el pretexto de fomentar una política amistosa.
Respecto a los comentarios de Macron sobre la necesidad de que los países europeos reanuden el diálogo con Rusia, Zajárova respondió que Rusia "nunca cerró la puerta". Sin embargo, advirtió que es inaceptable comunicarse desde una posición de fuerza o intervenir en los asuntos internos rusos.
A su juicio, lograr una paz duradera para Europa Occidental requiere reconocer errores pasados y regresar a intereses nacionales y valores comunes. Además, Zajárova comentó sobre las afirmaciones de Macron respecto a la permanencia geográfica de Rusia en Europa: los políticos europeos suelen emitir numerosas palabras que rara vez se traducen en acciones concretas.