Rusia lamenta el vencimiento del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, conocido como START III, que expira el 5 de febrero. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, calificó la situación de "negativa" y destacó la falta de respuesta de EE.UU. a su propuesta de extender los límites cuantitativos por un año más. Durante una reciente videoconferencia entre los presidentes de Rusia y China, se discutieron las consecuencias negativas para el control internacional de armas nucleares. El tratado, firmado en 2010 y prorrogado en 2021, representaba una importante medida de contención nuclear entre ambas potencias.
El Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, conocido como START III o Nuevo START, llega a su fin este jueves 5 de febrero. Esta situación ha sido calificada como «negativa» por el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.
Peskov manifestó que la finalización del tratado es motivo de preocupación para Moscú. “Valoramos esto de forma negativa y lo lamentamos”, afirmó. Además, destacó que Estados Unidos no ha respondido a la propuesta rusa de extender los límites cuantitativos por un año más, incluso tras la expiración del acuerdo.
Durante una reciente videoconferencia entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y el líder chino, Xi Jinping, se abordó la cuestión de la expiración del tratado y sus repercusiones negativas en el sistema internacional de control de armas nucleares y en la estabilidad global.
No obstante, Peskov indicó que los líderes no discutieron sobre la posibilidad de firmar un nuevo tratado que incluya a China, algo que Estados Unidos busca activamente. “Nuestros amigos chinos consideran que su potencial nuclear no es comparable al de EE.UU. y Rusia, y por lo tanto no ven razonable participar en estas negociaciones”, explicó el portavoz.
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