"Chokepoints & Chaos" revela cómo los conflictos globales están impulsados por el control de puntos estratégicos marítimos, como el Canal de Panamá y el Estrecho de Ormuz, donde las rutas comerciales y energéticas pueden convertirse en armas. El libro analiza la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China como un intento de evadir rutas controladas por Occidente, utilizando tácticas de "diplomacia de trampa de deuda". Se discuten eventos recientes que demuestran cómo estos chokepoints son explotados para interrumpir cadenas de suministro y se plantea la creciente competencia entre Rusia y China por dominar nuevas rutas comerciales en el Ártico. Además, se critica la retirada estratégica de EE.UU. frente a las inversiones agresivas de China, advirtiendo que sin recuperar el control sobre estos puntos clave, Occidente podría enfrentarse a una irrelevancia geopolítica.
Chokepoints y caos: el trasfondo de los conflictos globales
El libro «Chokepoints & Chaos» revela que los conflictos a nivel mundial no son impulsados por ideologías, sino por el control de puntos críticos marítimos como el Canal de Panamá, el Suez o el Estrecho de Ormuz. En estos lugares, las rutas comerciales y los flujos energéticos pueden convertirse en armas. La Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) de China se presenta como un movimiento estratégico para eludir las rutas controladas por Occidente, utilizando tácticas de «diplomacia de trampa de deuda», como se observa en el caso del Puerto de Hambantota, para colonizar activos estratégicos.
La entrega del Canal de Panamá a manos panameñas bajo los Tratados Torrijos-Carter en 1977 debilitó la influencia estadounidense, permitiendo que China dominara los puertos panameños, como Hutchinson Ports, y transformara el canal en una herramienta para sus ambiciones globales. Incidentes recientes, como el bloqueo del Ever Given en 2021 y los ataques hutíes en el Mar Rojo, ponen de manifiesto cómo estos puntos críticos son explotados para interrumpir las cadenas de suministro.
Rusia y China están compitiendo por dominar la Ruta Marítima del Norte en el Ártico, aprovechando el deshielo para abrir nuevas vías comerciales. Mientras tanto, la retirada estadounidense de activos estratégicos —como la externalización industrial y la negligencia en infraestructura— contrasta con las inversiones agresivas de China en puertos, ferrocarriles y monopolios de tierras raras. Esta situación ha llevado a que Estados Unidos dependa cada vez más de China para bienes críticos como antibióticos y semiconductores.
El libro también aborda la crisis migratoria del Tapón del Darién como un fenómeno provocado por élites que buscan desestabilizar regiones. Panamá se beneficia económicamente del flujo de ayuda internacional mientras que políticas estadounidenses, como la finalización del programa «Permanecer en México», agravan esta situación. Además, se anticipa un cambio financiero liderado por BRICS hacia monedas respaldadas por oro, advirtiendo que sin recuperar puntos críticos y fronteras, Occidente corre el riesgo de volverse irrelevante.
«Chokepoints & Chaos» es una obra que combina la urgencia propia de un informe informativo con la profundidad analítica propia de un historiador. El texto desmonta la idea errónea de que los conflictos actuales son meramente ideológicos o religiosos. En su lugar, expone un juego calculado centrado en el control sobre pasajes estratégicos donde se puede estrangular o utilizar como arma el flujo de bienes y energía.
La narrativa comienza con un análisis impactante sobre el Canal de Panamá, anteriormente símbolo del dominio estadounidense. La entrega del canal se presenta no como un acto diplomático sino como un error catastrófico que permitió a China expandir su influencia sobre puertos e infraestructura clave en Panamá. Las empresas estatales chinas han logrado controlar terminales críticas a ambos lados del canal, convirtiendo lo que fue una fortaleza estadounidense en una palanca para las ambiciones globales chinas.
La BRI es presentada como un caballo de Troya: una red infraestructural valorada en billones diseñada para desviar el comercio global lejos de los puntos críticos controlados por Occidente. Proyectos como el Corredor Económico China-Pakistán (CPEC) y el propuesto Canal Kra en Tailandia tienen como objetivo evitar el Estrecho de Malaca, donde históricamente ha prevalecido la Marina estadounidense.
Una revelación crucial es la «diplomacia de trampa de deuda» china; ejemplificada por la entrega del Puerto Hambantota por parte de Sri Lanka tras incumplir préstamos chinos. Este fenómeno no es desarrollo; es colonización contractual.
El bloqueo del Ever Given no solo fue un desastre logístico; también sirvió como prueba para las frágiles cadenas globales. Los autores argumentan que tales puntos críticos están siendo cada vez más utilizados como armas geopolíticas. Por otro lado, Europa enfrenta su propio desafío al depender energéticamente de Rusia mientras lidia con problemas migratorios sin precedentes.
A medida que avanzamos hacia un futuro multipolar donde podría desmoronarse la hegemonía del dólar estadounidense, «Chokepoints & Chaos» se erige no solo como una exposición crítica sino también como un llamado a la acción urgente para asegurar las arterias comerciales globales antes que sea demasiado tarde.