CRISIS EL CORTE INGLES

Qatar convertirá El Corte Inglés en su punta de lanza para entrar en América Latina

Pedro Canales / Enrique Montánchez | Miércoles 02 de septiembre de 2015

Con su entrada en El Corte Inglés el jeque Hamad Bin Jassem, hombre fuerte de las finanzas de Qatar, quiere emprender la conquista del emergente mercado de América Latina. El país más rico del mundo diversifica sus inversiones para no depender de gas, su principal fuente de riqueza.

El jeque Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al-Thani, conocido como HBJ, es el verdadero cerebro de la tela de araña financiera y empresarial que el pequeño emirato de Qatar está construyendo para no depender exclusivamente de las exportaciones de gas (tercer productor mundial) y petróleo.

La estrategia de HBJ está contenida en el documento “Qatar Visión Nacional 2030”. En su apartado económico, el documento aboga por una economía diversificada “que reduzca gradualmente la dependencia de las industrias de los hidrocarburos (…) y diseñe actividades económicas en las que Qatar pueda especializarse”.

El emirato teme que un giro a medio plazo en el mercado gasista mundial le prive de sus fabulosos ingresos, por lo que ha diseñado un ambicioso plan para hacerse con importantes participaciones en empresas internacionales consideradas clave en la economía globalizada, así como en fondos de inversiones y bancos.

Tres líneas de negocio

En este contexto, la compra inicial del 12 por ciento de acciones de El Corte Inglés tiene como objetivo, según fuentes diplomáticas del Golfo Pérsico, que la marca del triángulo verde se convierta en la punta de lanza de la penetración qatarí en Latinoamérica.

Al jeque HBJ le interesan de El Corte Inglés tres líneas de negocio cada vez más cotizadas en la economía globalizada: la capacidad logística de la empresa española, que le será muy útil para extender una red de grandes almacenes por toda Latinoamérica. El sector de alimentación en el que El Corte Inglés acumula una gran experiencia por su cadena de supermercados y marcas propias. Y en tercer lugar, el sector textil con la confección.

En suma, suministrar comida y ropa a un mercado emergente como el latinoamericano con 600 millones de personas, y mover millones de toneladas de productos.

El poderoso clan Al-Thani

Hamad Bin Jassem está considerado un “estadista de primera fila” en la escena árabe y de Oriente Medio, con gran influencia en los círculos financieros de Londres y Nueva York. Fue Primer Ministro y ministro de Asuntos Exteriores, y dirige desde la sombra el Fondo de Inversiones Soberanas de Qatar (QIA, por sus siglas en inglés), entre los tres primeros del mundo.

El QIA se ha convertido en el principal instrumento político-financiero del país más rico del mundo con un PIB de 160.000 millones de euros (2014) y apenas dos millones de habitantes.

Aunque HBJ comenzó su carrera profesional en el terreno económico, su parentesco con la familia reinante, el clan de los Al-Thani, le permitió escalar rápidamente en el aparato del Estado. Entró a formar parte del gobierno qatarí en 1989 y fue nombrado director de proyectos especiales, miembro del Consejo de Qatar Petroleum, del Consejo Supremo de la Planificación y del Consejo de Defensa.

Tres años después de su llegada al Ejecutivo fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores, puesto que ocuparía durante 21 años. Su fama internacional se debe a los años pasados a la cabeza de la diplomacia.

Apoyo a los grupos radicales

HBJ alcanzó notoriedad por sus actos poco ortodoxos para los gobernantes árabes. Estableció relaciones personales con los dirigentes israelíes, con todo el “gota” político europeo y estadounidense, pero también con los principales dirigentes del mundo islámico, incluso el más radical.

Fue en su etapa de ministro de Exteriores cuando los talibanes afganos abrieron una oficina de relaciones en Doha, la capital del Emirato. Sus relaciones y encuentros frecuentes con los dirigentes de los Hermanos Musulmanes, de los movimientos salafistas, y del radicalismo integrista fueron objeto de controversia.

El apoyo del jeque Hamad Bin Jassem a grupos yihadistas es objeto de controversia

Puso a su disposición la recién creada cadena de televisión Al Yazira, que ha llegado a rivalizar en calidad y audiencia con la BBC o la CNN.

Hamad Bin Jassem ha tenido un empeño personal en apoyar a los grupos yihadistas que derrocaron al régimen de Gadafi en Libia, a la insurrección en contra del régimen de Bashar al- Asad en Siria y al movimiento islamista tunecino en contra del dictador general Ben Ali.

Responsable de las finanzas

Con la llegada al poder del nuevo Emir, Tamim ben Hamad ben Jalifa Al Thani, que sucede a su padre tras la abdicación de éste, Qatar busca limpiar su imagen internacional, y HBJ pasa a un discreto segundo plano, aunque como se ha indicado sigue a la cabeza de los fondos soberanos cataríes.

El joven emir Tamim no tiene la experiencia de su padre Hamad ben Jalifa Al Thani que reinó 18 años, y menos aún la de su sombra en el poder, Hamad Bin Jassem, por lo que decide no romper los vínculos con él y que siga reinando en las finanzas del Estado.

Qatar negocia “inversiones sorpresa” en grandes empresas españolas

El Fondo QIA ha aumentado vertiginosamente sus inversiones en Europa. En Francia llegan hasta cerca de 3.000 millones de euros, en Italia los superan, y en Reino Unido van ya 6.500 millones de euros. España, que hasta hace un año parecía rezagada con menos de 500 millones de euros, ha dado un salto con la adquisición del 12 por ciento de El Corte Inglés, lo que ha suscitado serias preocupaciones en París y en Milán, según fuentes diplomáticas.

Las fuentes no descartan que en los próximos meses tengan lugar “inversiones sorpresa” de HBJ en España. Estarían muy avanzadas las conversaciones para la compra de paquetes accionariales de grandes empresas. El QIA controla en la actualidad casi el 10 por ciento de Iberdrola.

Ampliación de capital

Sin embargo, a diferencia de la mayoría de inversiones catarís en Europa, que se localizan en bienes inmuebles, en fondos de inversión y en depósitos bancarios, la operación ideada por HBJ es hacer de El Corte Inglés la punta de lanza para abordar el gran comercio internacional.

Por la afinidad cultural con España, la emergente América Latina es el primer objetivo de la expansión internacional de El Corte Inglés, liderado ahora por HBJ. Las fuentes diplomáticas árabes consultadas dan por seguro que antes de un año el Consejo de Administración efectuará una nueva ampliación de capital que será cubierta por HBJ.

Shahzad Shahbaz (en la imagen adjunta), un veterano tiburón de las finanzas internacionales con un cuarto de siglo de experiencia en bancos de inversión y en holdings árabes, es la persona de confianza que HBJ ha sentado en el Consejo de Administración de El Corte Inglés.

Su primera misión será “sanear” el negocio con la venta de inmuebles para reducir la deuda de 5.000 millones de euros que dejó el fallecido Isidoro Álvarez, heredada por el nuevo presidente Dimas Gimeno.


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