El Rey Felipe VI presidió el 24 de enero la Jura de Bandera del ciclo II/25 en el CEFOT 1, ubicado en Cáceres. Durante el acto, los nuevos soldados realizaron su juramento ante la Bandera de España, simbolizando su compromiso con la defensa de los valores constitucionales. El Rey entregó un diploma al soldado Castro por su destacado rendimiento durante la formación. La ceremonia incluyó un homenaje a los caídos por España y concluyó con un desfile militar. Posteriormente, Felipe VI firmó en el Libro de Honor y participó en un encuentro social con 400 asistentes, incluidos soldados y sus familiares.
Su Majestad el Rey Felipe VI presidió el acto de juramento ante la Bandera de España del personal del ciclo II/25 de militares de tropa del Ejército de Tierra. La ceremonia tuvo lugar en el acuartelamiento “Santa Ana” en Cáceres, sede del Centro de Formación de Tropa (CEFOT) nº1.
Durante el evento, el Rey fue acompañado por importantes figuras como el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general Amador Enseñat, la presidenta de Extremadura, María Guardiola, y el director del CEFOT 1, coronel Kromer. Tras su llegada y los honores correspondientes, los nuevos soldados realizaron su juramento, reafirmando así su compromiso con España y con la defensa de los valores constitucionales.
En un momento destacado de la ceremonia, Felipe VI entregó un diploma al soldado Castro, quien se distinguió como el número uno en la fase general militar, reconociendo su excelente desempeño durante el periodo formativo. Posteriormente, se llevó a cabo un homenaje tradicional a aquellos que dieron su vida por España.
El acto continuó con la despedida de las Banderas y Estandarte, el recitado del Decálogo del Soldado y la posterior formación para el desfile militar. La jornada culminó con un desfile donde Felipe VI saludó personalmente a los cuadros de mando que participaron en la formación.
Al finalizar los actos castrenses, el Rey se trasladó al edificio de Mando para firmar en el Libro de Honor y descubrir una placa conmemorativa en reconocimiento a su visita al centro. El evento concluyó con un encuentro social que reunió a unas 400 personas, incluyendo a nuevos soldados y sus familias, además de autoridades civiles y militares presentes.
Este significativo acto no solo representa un hito en la carrera militar de los nuevos soldados, sino también un momento importante para reforzar los lazos entre las Fuerzas Armadas y la sociedad española.