Siria ha anunciado un nuevo alto el fuego con las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) lideradas por los kurdos, tras la retirada de estas del campo al-Hol, que alberga a aproximadamente 20,000 personas vinculadas al grupo yihadista Estado Islámico (IS). La SDF justificó su salida debido a la falta de atención internacional hacia la situación del IS. El acuerdo incluye consultas sobre la integración pacífica de áreas bajo control kurdo en el estado sirio y garantiza que las fuerzas gubernamentales no ingresarán a ciudades clave como Hassakeh y Qamishli. A pesar de este avance, persisten tensiones entre las fuerzas gubernamentales y la SDF, especialmente tras recientes enfrentamientos en prisiones que han resultado en fugas de prisioneros sospechosos de ser miembros del IS. La comunidad internacional, incluida Estados Unidos, está monitoreando la situación con preocupación y aboga por la protección de civiles en medio de este conflicto.
Siria ha anunciado un nuevo alto el fuego con las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), lideradas por kurdos, tras la retirada de esta milicia de un campamento que alberga a miles de personas con presuntos vínculos al grupo yihadista Estado Islámico (IS). Esta decisión se produce en un contexto de creciente tensión y falta de coordinación entre las fuerzas kurdas y el gobierno sirio.
El SDF declaró que sus tropas se vieron «obligadas» a abandonar el campamento de al-Hol y reubicar sus efectivos en otras ciudades del noreste del país debido a la «indiferencia internacional» hacia la situación del IS. Por su parte, el Ministerio del Interior sirio expresó su descontento, afirmando que la retirada ocurrió sin coordinación con el gobierno o la coalición liderada por Estados Unidos contra el IS.
Más tarde, la presidencia siria comunicó que había alcanzado un «entendimiento» con el SDF sobre el futuro de la provincia de Hassakeh, donde reside una importante población kurda. Según este acuerdo, se otorgaría al SDF un plazo de cuatro días para consultar sobre un plan detallado para la integración pacífica de las áreas bajo su control al estado sirio.
El gobierno también prometió que sus fuerzas no ingresarían a las ciudades de Hassakeh y Qamishli, ni a ninguna aldea kurda. A su vez, el SDF reafirmó su «plena adhesión al alto el fuego», asegurando que no iniciaría acciones militares a menos que fueran atacados.
Este pacto implica que la región autónoma dirigida por los kurdos en el noreste sirio y su infraestructura clave pasarán a estar bajo control gubernamental. Además, se contempla la integración de decenas de miles de combatientes del SDF en las fuerzas del ministerio de Defensa e Interior. Esta situación representa un duro golpe para el SDF, que había mostrado reticencias a renunciar a la autonomía adquirida durante la lucha contra el IS en medio de la guerra civil siria.
El presidente interino Ahmed al-Sharaa ha manifestado su intención de reunificar Siria desde que lideró una ofensiva rebelde que derrocó a Bashar al-Assad en diciembre de 2024; sin embargo, el país continúa profundamente dividido y afectado por episodios recurrentes de violencia sectaria.
La retirada del SDF del campamento de al-Hol se produjo mientras las fuerzas del ejército sirio avanzaban hacia el interior de la provincia de Hassakeh tras tomar control de Deir al-Zour y Raqqa. En un comunicado, el SDF argumentó que su decisión fue impulsada por la falta de atención internacional hacia los peligros representados por IS y los riesgos crecientes en las ciudades del norte.
El comandante del SDF, Mazloum Abdi, instó a la coalición liderada por EE.UU., anteriormente aliada clave, a asumir responsabilidades en la protección de las instalaciones. La retirada se llevó a cabo sin coordinación previa con el gobierno sirio, lo cual fue interpretado como un intento por parte del SDF para ejercer presión sobre las autoridades en relación con la lucha contra el terrorismo.
Aproximadamente 20,000 personas vinculadas al IS permanecen detenidas en el campamento al-Hol. La situación humanitaria es crítica; según informes recientes, alrededor del 60% de los residentes son niños. El SDF y diversas organizaciones internacionales han solicitado repetidamente la repatriación urgente de estos individuos debido a las condiciones inhumanas en los campamentos y prisiones.
A pesar de estos llamados, muchos países han mostrado resistencia a aceptar nuevamente a sus ciudadanos implicados con IS. Las tensiones aumentaron recientemente tras incidentes relacionados con fugas masivas en prisiones administradas por el SDF, lo cual ha generado acusaciones recíprocas entre este grupo y las fuerzas gubernamentales sobre quién es responsable por estas brechas en seguridad.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 20,000 | Personas con supuestos vínculos al IS en el campamento de al-Hol. |
| 8,000 | Sospechosos de IS detenidos en prisiones del noreste de Siria. |
| 34,000 | Personas vinculadas al IS detenidas en los campamentos. |
| 60% | Población de los campamentos que son niños. |