Fuerzas militares de EE.UU. han incautado el buque motor Sagitta en el Caribe, que operaba desafiando la cuarentena impuesta por el presidente Donald Trump para buques sancionados. El Comando Sur anunció que esta acción refleja su compromiso de asegurar que solo se exporte petróleo de Venezuela de manera legal y coordinada. Esta operación es parte de la 'Operación Lanza del Sur', destinada a combatir actividades ilícitas en la región. Recientemente, EE.UU. ha intensificado sus acciones contra petroleros vinculados a Venezuela, lo que ha generado tensiones diplomáticas y acusaciones de agresión militar por parte del gobierno venezolano.
Las fuerzas militares de EE.UU. han detenido “sin incidentes” el buque motor Sagitta, que se encontraba operando en el Caribe desafiando la cuarentena impuesta unilateralmente por el presidente Donald Trump para embarcaciones sancionadas. Este anuncio fue realizado este martes por el Comando Sur, que destacó la acción como una muestra de su compromiso con la regulación del tráfico de petróleo proveniente de Venezuela.
El mando conjunto afirmó a través de un mensaje en redes sociales que esta operación «demuestra nuestra determinación de garantizar que el único petróleo que salga de Venezuela sea el que se coordine de forma adecuada y legal». La incautación del Sagitta se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio conocido como la Operación ‘Southern Spear’ (‘Lanza del Sur’).
Según reportes, la semana pasada, la agencia Reuters reveló que EE.UU. había confiscado otro petrolero, sumando así seis embarcaciones detenidas en las últimas semanas por llevar petróleo venezolano o haberlo transportado previamente.
El Comando Sur también subrayó que estas operaciones están respaldadas por todo el poder del equipo de fuerza conjunta desplegado en la región. En noviembre de 2025, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, había anunciado el inicio de la ‘Lanza del Sur’, con el objetivo declarado de “eliminar a los narcoterroristas” del continente. “El hemisferio occidental es nuestro vecindario y lo protegeremos”, afirmó Hegseth.
Bajo el pretexto de combatir el narcoterrorismo, EE.UU. llevó a cabo una agresión militar masiva en territorio venezolano el pasado 3 de enero, afectando Caracas y varios estados cercanos. Esta operación resultó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Las autoridades venezolanas han calificado estas acciones como una “gravísima agresión militar”, advirtiendo que el objetivo es apoderarse de los recursos estratégicos del país, especialmente su petróleo y minerales, intentando quebrantar su independencia política mediante la fuerza.
Tanto Maduro como su esposa fueron trasladados a EE.UU., donde actualmente están recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York.
En su primera audiencia ante la Justicia estadounidense, Maduro se declaró inocente ante los cargos de narcoterrorismo en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez ha asumido funciones como presidenta encargada tras estos eventos. A nivel internacional, varios países, incluyendo Rusia, han instado a liberar a Maduro y su esposa. Moscú ha condenado los ataques y enfatizado que Venezuela debe tener derecho a decidir su propio destino.