Un trágico accidente ferroviario en Cataluña ha dejado un conductor muerto y al menos 37 personas heridas, cinco de ellas de gravedad. El siniestro ocurrió cuando un tren de cercanías descarriló tras chocar con una pared de retención que colapsó debido a fuertes lluvias. Este incidente se produce solo dos días después de una colisión mortal entre dos trenes en Andalucía, donde murieron al menos 42 personas. Los servicios de tren en la red Rodalies de Cataluña han sido suspendidos mientras se realizan verificaciones de seguridad. La situación ha llevado al sindicato de conductores Semaf a convocar una huelga, expresando su preocupación por el deterioro constante del sistema ferroviario.
Un trágico accidente ferroviario ha cobrado la vida de un conductor de tren y dejado al menos 37 personas heridas, cinco de ellas en estado grave. El incidente ocurrió cuando un tren de cercanías descarriló y colisionó cerca de Barcelona, apenas dos días después de otro choque mortal entre trenes en el sur de España.
Según las autoridades locales, el tren Rodalies chocó contra un muro de contención que se desplomó sobre las vías entre Gelida y Sant Sadurní. Claudi Gallardo, inspector del servicio de bomberos de Cataluña, confirmó que todos los pasajeros habían sido evacuados del tren.
El accidente tuvo lugar en medio de fuertes tormentas que azotaban el noreste de España, con alertas meteorológicas activas en varias zonas costeras del este y noroeste del país.
Los funcionarios ferroviarios creen que el muro colapsó justo cuando el tren pasaba, alrededor de las 21:00 (20:00 GMT) del martes. La estructura impactó primero en la cabina del conductor, causando daños significativos en el primer vagón, donde viajaban la mayoría de los heridos.
Aún no se ha confirmado la identidad del conductor fallecido, ya que tres aprendices estaban con él al momento del accidente. Los bomberos informaron que dos de ellos se encuentran entre los heridos graves.
Las labores para liberar a uno de los sobrevivientes en Gelida, situada a unos 35 km al oeste de Barcelona, tardaron casi una hora. Los servicios de emergencia evacuaron a algunos heridos hacia los hospitales Moisès Broggi, Bellvitge y Vilafranca.
Como resultado del accidente, todos los servicios en la red principal de cercanías Rodalies en Cataluña han sido suspendidos mientras se llevan a cabo inspecciones de seguridad. Las autoridades han indicado que no se reanudarán hasta que las líneas sean consideradas seguras.
La unión de conductores españoles Semaf ha convocado una huelga tras estos dos trágicos accidentes: el ocurrido en Gelida y otro en Córdoba, donde al menos 42 personas perdieron la vida. En este último incidente, dos trenes de alta velocidad colisionaron en Adamuz, Andalucía, uno de los peores desastres ferroviarios en más de una década.
"Todos los miembros de Semaf están devastados y consideran inaceptable esta situación de constante deterioro del ferrocarril", declaró el sindicato en un comunicado.
Las autoridades locales en Cataluña atribuyen el colapso del muro a las intensas lluvias que siguieron a meses de sequía. En otro suceso relacionado ese mismo día, un tren también descarriló en la red commuter barcelonesa debido a una roca desprendida por la tormenta.
Dicho tren operaba entre Blanes y Maçanet-Massanes, al noreste de Barcelona, y transportaba aproximadamente a diez pasajeros. La suspensión total del servicio afectará a unos 400,000 usuarios diarios según informes del periódico español El País.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 37 | Número total de heridos |
| 5 | Número de heridos graves |
| 35 km (22 millas) | Distancia del lugar del accidente a Barcelona |
| 42 | Número de muertos en el accidente anterior en Córdoba |