El Tribunal Supremo de Wyoming ha anulado las prohibiciones de aborto, afirmando que la constitución del estado protege la autonomía médica personal bajo el Artículo 1, Sección 38. Esta disposición, creada en respuesta a los mandatos de Obamacare, garantiza que las decisiones sobre salud son derechos individuales, impidiendo la interferencia gubernamental en elecciones reproductivas. Aunque todos los jueces coincidieron en que el aborto es un derecho protegido, hubo una votación dividida sobre la anulación total de las prohibiciones. El gobernador Mark Gordon criticó la decisión y propuso una enmienda constitucional para excluir el aborto de estas protecciones. La sentencia resalta la creciente división ideológica en EE.UU., donde algunas jurisdicciones imponen restricciones severas mientras otras defienden derechos más amplios.
En una decisión histórica, la Corte Suprema de Wyoming ha declarado que las prohibiciones de aborto en el estado son inconstitucionales, al ampararse en el derecho a la autonomía médica personal protegido por el Artículo 1, Sección 38 de la constitución estatal. Este fallo fue unánime y reafirma que las decisiones sobre salud individual, incluyendo el derecho al aborto, no pueden ser interferidas por el gobierno.
La disposición en cuestión fue introducida mediante referéndum en 2012 como respuesta a lo que se percibía como una intromisión federal bajo Obamacare. El texto establece que «cada adulto competente tendrá el derecho a tomar sus propias decisiones sobre atención médica», una afirmación que los magistrados interpretaron como aplicable a todas las decisiones médicas, incluido el aborto.
A pesar del consenso sobre la protección del derecho al aborto, los jueces se dividieron en su decisión de anular completamente las leyes restrictivas, con un voto de 4-1. La jueza Kari Gray disintió, argumentando que las prohibiciones deberían mantenerse vigentes.
Esta resolución representa un revés significativo para los defensores pro-vida en un estado conocido por su conservadurismo. El gobernador Mark Gordon expresó su descontento con la decisión y abogó por una enmienda constitucional que excluya explícitamente el aborto de las decisiones de atención médica protegidas, sugiriendo que el asunto debería ser sometido a votación popular.
«Este fallo puede resolver temporalmente una cuestión legal, pero no aborda la moral ni refleja la postura de muchos ciudadanos de Wyoming», declaró Gordon. La decisión contrasta notablemente con situaciones en otros estados como Georgia, donde se han mantenido prohibiciones similares.
La corte subrayó que no puede añadir términos al texto constitucional de Wyoming. Sin embargo, reconoció que los legisladores podrían buscar un referéndum para modificar dicho lenguaje si desean excluir específicamente el aborto de las decisiones médicas protegidas.
El fallo también pone de relieve la creciente división ideológica en Estados Unidos respecto al aborto. Mientras algunos estados permiten abortos hasta el momento del nacimiento, otros imponen restricciones severas. Esta disparidad ha llevado a muchas mujeres a viajar entre estados para acceder a servicios médicos adecuados.
A pesar del triunfo momentáneo para los grupos a favor del derecho al aborto, quienes lideran esta lucha consideran que aún queda mucho por hacer. Julie Burkhart, presidenta de Wellspring Health Access y demandante principal en el caso de Wyoming, celebró la decisión como un avance hacia la autonomía corporal: «Nuestra clínica permanecerá abierta y lista para ofrecer atención reproductiva compasiva», afirmó.
A medida que Wyoming se perfila como un nuevo campo de batalla en el debate nacional sobre el aborto, la presión sobre los legisladores aumentará para abordar este tema crucial. La posibilidad de una nueva enmienda constitucional podría llevar a los votantes a decidir sobre este delicado asunto en un futuro cercano.