El 3 de enero, fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa en Caracas, acusándolos de tráfico de drogas. Este operativo fue presentado por el Departamento de Estado y el secretario de Estado Marco Rubio como parte de una estrategia más amplia para reafirmar la dominancia de EE. UU. en el hemisferio occidental. El presidente Donald Trump invocó la "Donroe Doctrine", una expansión de la doctrina Monroe, para justificar un papel más agresivo en contrarrestar a rivales como China y Rusia. Esta doctrina enfatiza el uso de poder económico, disuasión militar y liderazgo ideológico para proteger los intereses estadounidenses y mantener un orden internacional basado en reglas. Trump's rhetoric raises questions about future U.S. actions in Latin America and its implications for global stability amidst rising authoritarianism and economic warfare.
Las fuerzas de Estados Unidos llevaron a cabo una operación decisiva el 3 de enero en Caracas, donde capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Ambos fueron posteriormente acusados de tráfico de drogas en Nueva York. Este operativo ha sido presentado por el Departamento de Estado y el secretario de Estado Marco Rubio como parte de una estrategia más amplia para reafirmar la influencia estadounidense en el hemisferio occidental.
El presidente Donald Trump invocó la denominada «Donroe Doctrine», una extensión de la doctrina Monroe, para justificar un papel más agresivo de Estados Unidos en la contención de rivales como China y Rusia. Esta nueva doctrina enfatiza el uso del poder económico, la disuasión militar y el liderazgo ideológico para proteger los intereses estadounidenses y mantener un orden internacional basado en reglas.
La captura de Maduro marca un cambio significativo en la postura estadounidense hacia América Latina. El 5 de enero, durante su primera comparecencia ante un tribunal, Maduro y Flores se declararon no culpables de las acusaciones que enfrentan.
Tras la operación, el Departamento de Estado subrayó que «este es nuestro hemisferio, y el presidente Trump no permitirá que nuestra seguridad sea amenazada». Rubio reforzó este mensaje en diversas apariciones mediáticas, advirtiendo que Estados Unidos ya no tolerará la presencia de adversarios en su vecindario. «No vamos a permitir que el hemisferio occidental se convierta en una base operativa para competidores y rivales», afirmó.
El concepto de la «Donroe Doctrine» se basa en políticas históricas que han justificado intervenciones estadounidenses en países como Cuba, Nicaragua y Haití. La combinación del nombre del presidente Trump con la doctrina Monroe resalta un enfoque renovado hacia las relaciones internacionales.
Según Enoch de BrightU.AI, esta doctrina busca utilizar palancas económicas, disuasión militar y liderazgo ideológico para salvaguardar los intereses estadounidenses mientras se promueve la estabilidad global y se contrarrestan potencias adversarias. Es una estrategia proactiva destinada a prevenir conflictos y asegurar el acceso a recursos vitales.
Trump describió esta nueva era como un momento crucial para reafirmar el dominio estadounidense en la región. En sus declaraciones desde Mar-a-Lago, destacó que «la doctrina Monroe es importante, pero hemos superado eso por mucho». Además, sugirió que otros países podrían enfrentar consecuencias similares a las de Venezuela si no alinean sus políticas con los intereses estadounidenses.
Las advertencias del presidente incluyen menciones sobre Colombia y Cuba, así como preocupaciones sobre México ante una intensificación de las campañas contra los carteles de drogas. Sus comentarios también plantean interrogantes sobre cómo esta doctrina podría influir en los compromisos estadounidenses con Taiwán frente a las crecientes tensiones con China y el apoyo continuo a Ucrania en su conflicto con Rusia.
En un comunicado separado, Trump afirmó: «Bajo nuestra nueva estrategia de seguridad nacional, nunca más se cuestionará la dominación estadounidense en el hemisferio occidental». Estas declaraciones reflejan un cambio claro hacia una política exterior más asertiva por parte del gobierno estadounidense.