CLAVES

La criminal pasividad de la Organización Mundial de la Salud ha provocado millones de infectados

El COVID-19 se propagó por presiones de China

Joaquín ABAD | Martes 14 de abril de 2020
El papel jugado por la Organización Mundial de la Salud, concretamente su director general, el filósofo –que no doctor en medicina- el político etíope ex funcionario Tedros Adharom, está siendo muy criticado tras la pandemia del coronavirus COVID-19 que se propagó por todo el mundo desde la ciudad china de Wuhan.

Resulta que la OMS es una organización con sede en Ginebra financiada en su totalidad por los gobiernos de 169 países. Y uno de los que más aporta para que sus miembros vivan como auténticos millonarios, viajen como jefes de estado y sean recibidos como tales, es la República Popular China, que todos los años ingresa 44 millones de dólares a las arcas de la organización, que en total recibe casi dos mil millones para sostener a un organismo totalmente politizado.

Con los votos de las dictaduras más sanguinarias

De hecho Tedros fue elegido máximo responsable de la OMS hace tres años gracias a los votos de los dictadores africanos, así como Venezuela, Cuba y por supuesto, China. Lo primero que hizo el nuevo director general es nombrar al sanguinario dictador Robert Mugabe embajador de la OMS en el mundo, el mismo que durante 37 años gobernó Zimbabue, donde realizó una sanguinaria limpieza étnica. Bajo sus órdenes fueron asesinados casi treinta mil civiles. Siempre fue apoyado por China, Venezuela y Gabón en los reiterados fraudes electorales que le mantenían en la presidencia.

Taiwán alertó a la OMS en enero

En el mes de enero, Taiwán alertó del peligro de la pandemia y solicitó que se suspendieran los vuelos procedentes de China para evitar el contagio. El director general de la OMS, Tedros Adharom, hizo una rueda de prensa desaconsejando dicha suspensión ya que ello perjudicaba los intereses económicos de China, por lo que el virus se propagó primero a Italia y luego al resto de países del mundo occidental.

Aquellos estados que se adelantaron, como Taiwán, como la República Checa, y haciendo oídos sordos a las indicaciones de la OMS, decidieron cerrar sus aeropuertos a los vuelos procedentes de China, ahora son los países con menos índice de víctimas mortales. A fecha de hoy, 13 de abril, Taiwán solo ha tenido 6 fallecidos por el coronavirus y la República Checa, con una población de algo más de 10 millones de habitantes, cuenta con seis mil infectados y 143 fallecidos, sin que en ningún caso se haya obligado al confinamiento obligatorio de la población.

Es más, el 31 de diciembre del pasado año, el ministro de Salud de Taiwán, Chen Shih-Chung, envió un correo a la Organización Mundial de la Salud informando que tras los contagios en Wuhan se solicitaba cooperación para hacer frente al nuevo virus, petición que no fue atendida por la OMS.

Mensajes políticos a todos los gobiernos

Algunos políticos, como el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, cuyo país encabeza el mayor número de fallecidos, en proporción a sus habitantes, presume de que recibe comunicaciones de la OMS donde se le reconoce la labor contra el contagio… Lo que no dice es que idénticas alabanzas son enviadas por Tedros Adharom a todos los países, independientemente de cómo hayan actuado frente a la pandemia. La política del organismo es felicitar a todos los países que sostienen económicamente a la organización.

Uno de los pocos que ha denunciado la actitud miserable de la organización, cuya pasividad se está cobrando cientos de miles de muertes por todo el mundo, ha sido precisamente el presidente de EE.UU, Donald Trump, quien incluso ha amenazado con retirarse de dicha organización que ha demostrado una pasividad criminal por sus compromisos políticos con China.

Hay que recordar que los primeros contagios del virus se dieron en diciembre del pasado año, y el 23 de enero la Organización Mundial de la Salud se negó a declarar como emergencia internacional la propagación del virus, extendiéndose la infección esos días a 18 países mientras Tedros Adharom se negaba a recomendar que se suspendieran los vuelos procedentes de China, e incluso desaconsejaba la utilización genérica de mascarillas para evitar el contagio.

Ahora se ha visto que sólo los países que no han seguido las irresponsables recomendaciones del máximo mandatario de la OMS, Tedros Adharom, son los que mejor han frenado el contagio en sus territorios, por lo que son muchos los jefes de gobierno que se replantearán financiar a un organismo que por política con el régimen chino ya ha llevado a la muerte a más de un millón de personas en todo el mundo y ha obligado al confinamiento de la totalidad de la población mundial para evitar el contagio. Y que se espera una crisis económica superior a la que provocó la Segunda Guerra Mundial.

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