OPINIÓN

Del kaos al logos (XXXXIII): Conocimiento del liderazgo

Carlos González | Sábado 30 de noviembre de 2019
En los animales de grupo que estudiamos –Elefantes, Caballos, Renos, y más aún los insectos- comprobamos que el liderazgo se realiza instintivamente con mecanismos de fuerza e imposición, y el lenguaje es todo él corporal, y lo ejercen con sus armas físicas. Así fue en los comienzos de los homínidos.

Pero desde que se desarrolló el simple conocimiento de la dureza de las lanzas, de la utilización de las lascas, o del uso del fuego, el liderazgo ya se ejerció por aquellos, generalmente los ancianos, con dichos conocimientos, lo hacían frente a los más jóvenes que carecían de ellos. En las sociedades con lenguaje hablado y escrito, con grandes estructuras políticas, el liderazgo lo constituye la llamada cultura, es decir, el conjunto de creencias, conocimientos, ritos y costumbres que conforman esa civilización. Por eso suelen estar al frente, dirigiendo, los que mayores y mejores conocimientos disponen.

Ahora ya sabemos que para cambiar el liderazgo debemos cambiar todo el sistema cultural, o por lo menos su núcleo central: Las creencias y los ritos. Si pensamos en las religiones y las ideologías lo entendemos todo mucho mejor, vemos claros estos conceptos al estudiar las revoluciones, o en el combate para exterminar una ideología, que siempre se hace con el fin de que sea remplazada por otra nueva que ejercerá todo el liderazgo desde su implantación violenta.

Sabemos que somos un animal de grupo y pertenecemos a aquel con el que nos sentimos identificados. Superficialmente parece que no es así, porque pretendemos ir a nuestra bola, pero cuando lo comprendemos fácil es cuando surgen los conflictos manifiestos y estos nos obligan a tomar partido. Entonces lo vemos muy claro, o pertenecemos a un grupo social o al otro.

Hoy el liderazgo lo constituye la cultura a la que creemos pertenecer. Es cierto que podemos vivir constantemente en dos o tres culturas a la vez, y puede que no sepamos muchas veces cual es la principal excepto que se enfrenten y nos veamos obligados a tomar partido. Aun así casi siempre valoramos cosas buenas de unas y las otras.

Vemos que hay varias culturas que son los actuales liderazgos claros en el planeta: El Judaísmo, El Confucionismo, El Budismo, El Hinduismo, El Islam con sus sub-divisiones, El Cristianismo –con sus sub-liderazgos de Coptos, Armenios, Ortodoxos, Luteranos, Calvinistas o Católicos- y los Marxistas. Todos ellos están representados por alguna figura única como si fuese el líder viviente, aunque solo sean imágenes o representaciones simbólicas. Incluso el Islam que no tiene imágenes es un solo hombre, Muhammad. En el caso del Marxismo también hay más pensadores y líderes políticos históricos, pero siempre se recurre a la figura de, Karl Marx.

Después, dentro de estos grandes liderazgos, están los liderazgos territoriales, los llamados estados, o incluso las llamadas naciones, tengan o no estado, sean varias o una sola las que están dentro de uno de esos estados, o esa nación puede estar repartida por varios estados, como los Magiares o los Rusos. Uno puede sentirse cristiano y americano, o ruso, o al mismo tiempo cristiano católico, Magiar y Rumano. Todo ello crea la amalgama de liderazgos a los que estamos todos sometidos, en los que nos desarrollamos hasta que tenemos que elegir por el enfrentamiento brutal entre ellos.

Hay otro liderazgo universal creado a partir del Siglo VI A.C. en las Polis Helenas, pasó a Roma, y fue retomado por los europeos Italianos en el Siglo XIV, con el nombre del El Renacimiento, desarrollado por Franceses, Ingleses y Alemanes con el nombre de Racionalismo, y que ha dado lugar a todo el movimiento científico mundial actual. De esta forma podemos encontrar a cientos de millones de personas que siguen siendo cristianos y al mismo tiempo declararse pro-ciencia, y lo mismo con creyentes judíos, musulmanes o de cualquiera de las otras religiones. Todos ellos están a caballo de ambos liderazgos. Cada vez tienen que abandonar más el antiguo y decantarse por el nuevo, pero no quieren hacerlo del todo y rechazar aquel por completo.

¿Qué representa para cualquier individuo el Liderazgo? Es el todo, alrededor del mismo nacemos, nos desarrollamos y dejamos nuestro legado. No hay vida fuera del mismo. Es la fuente de toda legitimidad, de todo el orden, de todo poder. Es el único legislador y juez. En él descansan todos los valores. Sobre sus fundamentos ideológicos se construyen todas y cada una de las leyes escritas. Es el unificador y aglutinador de todas las voluntades individuales. Es el creador, mantenedor y director del GSO. Nuestra cabeza, la de todos los demás componentes del grupo y todas las instituciones y agrupaciones menores giran, quieran o no, en torno a ese liderazgo.

Podemos y debemos estudiar la historia y cualquier grupo humano en función a que domine más o menos uno o varios liderazgos sean del tipo que sea. Así, en ciertas épocas tenemos un solo Líder que se impone con absoluto dominio, cualquier religión o ideología cerrada al exterior. P.E. la unión Soviética. En otras épocas más abiertas y democráticas hay varios liderazgos de mayor a menor en nuestra cabeza, que son los que nos identifican y dan sentido a nuestras vidas, y así somos: Cristianos o No Creyentes y pro-ciencia, y somos Europeos o Norteamericanos, Franceses o Aquitanos o Catalanes o del Madrid o del Manchester. Seguimos algún grupo o cantante y defendemos a este filósofo o aquel escritor.

Con todo ello formamos nuestros distintos “Bandos” a los que decimos pertenecer y nos identificamos con los demás componentes de nuestro grupo.

Sobre el autor

Carlos Gonzàlez-Teijòn es escritor, sus libros publicados son Luz de Vela, El club del conocimiento, La Guerra de los Dioses, y de reciente aparición El Sistema, de editorial Elisa.

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