21 de septiembre de 2021, 1:12:49
OPINIÓN


Israel, un ataque cibernético con muchos... interrogantes

Por Israel Rabinowicz

Son decenas de millones de dólares los que anualmente perciben expertos informáticos israelíes que venden sus servicios en diferentes partes del mundo, si éstos provienen de los servicios de seguridad sus honorarios serán aún mayores, los mejores del mundo, por lo menos es así como se presentan, ofrecen y venden.


No tienen necesidad de mentir, el mercado así los recibe, el provenir desde Israel les otorga un certificado de calidad y eficiencia, la calificación internacional los ubica como números uno o muy cerca de ello, las retribuciones corren en paralelo, siempre con intermediarios que son parte importante del negocio, la importancia de éstos para el armado del negocio y la formación de los costos y sus correspondientes comisiones depende de los países y zonas.

Por ello el ataque cibernético a la empresa aseguradora israelí Shirbit es un duro, durísimo golpe en los lugares más sensibles, desde el primer momento el tema, por su importancia y sensibilidad presumimos fue asumido por los especiales servicios de seguridad de Israel, la negación al pago es una indicación de ello.

Imaginamos que desde el primer momento los responsables de éste ataque fueron encuadrados como personas jóvenes, incluso muy jóvenes, obviamente que extremadamente inteligentes, pero el millón de dólares iniciales solicitado como rescate los ubicó inmediatamente dentro de un sector sin experiencia negociadora, para ellos más que el dinero lo importante era el éxito.

Que luego por el paso de las horas las sumas ascendieran a los US$ 3 millones no creo modificara el planteo y análisis original de las mentes que dentro de los servicios de seguridad de Israel asumieron éste caso.

En paralelo a mis queridos amigos abogados y letrados el caso les abrió una interesante Caja de Pandora, mientras se hacen de las listas de afectados, los llamados telefónicos que algunos de éstos ya comenzaron a recibir, algunas demandas colectivas ya están preparadas, contra quién y montos es lo de menos, lo importante es no quedar afuera, las promesas de millones se multiplican por minutos.

Es conocido que existe una guerra subterránea entre los diferentes países en donde trabajan las mentes más privilegiadas intentando, por un lado proteger lo propio, y por el otro las más insólitas acciones cibernéticas de penetración, destrucción y robo en otros países, dicen que Israel siempre está a la cabeza de todas ellas, científicamente en la punta.

En ese enfrentamiento de neuronas nada ni nadie es inviolable, por ello esta especial preocupación con lo sucedido en Shirbit, se bajó los brazos, dónde se produjeron los errores pero, ¿hacia dónde van dirigidos los nuevos ataques?

Presumimos que diariamente hay intervenciones de los servicios de seguridad que por razones obvias no llegan al conocimiento público, este caso salió de lo tradicional.

Su expansión es solo parte de la preocupación.

Hasta la próxima...

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