16 de mayo de 2021, 1:06:28
CLAVES


Polémicas declaraciones de la exsenadora colombiana Piedad Córdoba vinculando a Rodríguez Zapatero con una mina de oro

Por José Rodríguez


La prensa colombiana está informando de unas declaraciones de la exsenadora colombiana Piedad Córdoba, exhibiéndose con un gran surtido de joyas, oro y brillantes, a la televisión con el presentador Juan Manuel Ospina, en el programa Las 2 Orillas, el pasado 27 de febrero, donde relaciona al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero con una supuesta mina de oro en Venezuela.

Contó que la semana anterior a la entrevista había estado en dicho país, y aparte de manifestar su agradecimiento al régimen chavista de Maduro, por favores que había recibido con anterioridad, desveló que también se había reunido en La Habana, Cuba, analizando la realidad venezolana con intelectuales del régimen, y llegaron a la conclusión de que Venezuela es un país demasiado rico: La mayor reserva de petróleo del mundo, la segunda reserva de oro del mundo, el coltan, diamantes… “Sobre Venezuela hay una presión muy fuerte para retomar lo que había antes de Chávez”.

Desveló que el régimen de Maduro estaba negociando con la oposición y que el expresidente de España, Rodríguez Zapatero, estaba ayudando a esa misión. Y que Oswaldo Cisneros había promovido a Guaidó.

Contó que había viajado con Delcy Rodríguez -la propia Delcy conducía el vehículo- y el expresidente español a una provincia donde le mostraron la construcción de un mega estadio de beisbol en Vargas y como no entendía como se podía realizar una obra así con la situación del bloqueo, dice que se lo dijo a Zapatero, y el gobernador le dijo que a ellos le habían dado una mina de oro y que gracias a eso compraban en China lo que necesitaban. Pero en ningún momento afirmó que la mina fuera de Zapatero.

Lo que dice la prensa colombiana

Para el medio informativo colombiano reportero24, en cambio, que conocen muy bien a la exsenadora y su vinculación con el chavismo y las FARC, las declaraciones las interpreta de manera diferente:

José Luis Rodríguez Zapatero tiene su propia mina de oro en Venezuela. El ex presidente de España está enriqueciéndose a partir de uno de los negocios, junto al narcotráfico, más polémicos del régimen chavista. Así lo desveló una de las personas más cercanas al líder del PSOE, la colombiana Piedad Córdoba durante una entrevista realizada por el analista Juan Manuel Ospina. Un negocio que explicaría el constante interés del socialista español por defender a la dictadura de Nicolás Maduro, así como de enfrascarse en diálogos que solo benefician al chavismo para perpetuarse en el poder.

“Se lo dije a Rodríguez Zapatero, yo no entiendo esto [la construcción chavista de grandes estadios de béisbol para beneficio personal o del régimen] y me dijo: ‘a todos nosotros nos dieron una mina de oro. Nosotros explotamos y lo que no nos llega por lo nacional [de la mano de la dictadura], nos llega por acá… por ejemplo, acabamos de comprar implementos para minería en China y estamos explotando’”, delató la colombiana que se vio vinculada con los negocios ilegales de las FARC.

Incluso, Piedad Córdoba admitió que es un negocio rentable para el ex presidente español: “nos va bien, porque todo el mundo quiere el oro de aquí”. Ante lo beneficioso de sacar el oro venezolano para beneficio propio, la colombiana admitió que también pidió a Delcy Rodríguez que le diese su propia mina de oro para poder “ayudar” a los colombianos. Sin embargo, no termina de explicar si su petición tuvo o no éxito.

Zapatero y el oro de sangre:

Human Rights Watch denunció la violencia y el control que ejercen los grupos delictivos en el sur de Venezuela para la extracción ilegal de minerales. Bajo las ‘licencias’ que da el régimen chavista a sus socios estratégicos, la zona se ha convertido en una peligrosa área donde las amputaciones, desapariciones, contrabando y presencia de la guerrilla son cotidianas.

Desde la creación en 2016 del Arco Minero del Orinoco, un territorio para la explotación de minerales que ocupa 12% del país, el gobierno de Maduro ha entregado concesiones a algunas empresas para operar en la zona, pero hay opacidad total sobre la cantidad de oro que se ha extraído y sumado a las arcas del Banco Central de Venezuela. Las denuncias de contrabando de oro, que indican que minería ilegal supera a la autorizada son reiteradas en este informe y también ha sido corroborada en imágenes de satélite que muestran el avance de la deforestación del Amazonas venezolano.

Durante su reciente gira por Europa, el presidente encargado Juan Guaidó insistió en pedir acciones para evitar el tráfico de oro venezolano a ese continente, extraído en condiciones que constituyen graves violaciones de los derechos humanos, como se ha hecho con los llamados “diamantes de sangre” africanos. Solo Estados Unidos ha impuesto sanciones a Venezuela sobre la comercialización del mineral y además vetó a la empresa estatal Minerven. Washington tomó esa medida hace menos de un año, en marzo de 2019, justo después de que Uganda denunciara que 7,4 toneladas de oro venezolano habían ingresado a ese país sin pasar controles aduaneros y que Reino Unido le negara a Maduro el retiro 1.200 millones de dólares (unos 1.050 millones de euros) en oro del Banco de Inglaterra.

Fuga del oro, pese a las sanciones:

El tráfico del oro venezolano está dejando insólitas situaciones como la intercepción de aviones y barcos llenos de lingotes listos para comercializar. No en vano es una de las fórmulas del régimen chavista para financiarse durante el aumento de las sanciones de la comunidad internacional.

Ya en mayo de 2019 se pudo conocer que el régimen de Nicolás Maduro logró vender vendió alrededor de 570 millones de dólares en oro de las reservas del Banco Central en un par de semanas, evitando las sanciones del Tesoro de EEUU diseñadas para congelar los activos a la administración chavista, según personas con conocimiento del tema.

Caracas vendió cerca de 9,7 toneladas de oro el 10 de mayo y 4 toneladas adicionales tres días después. Las operaciones ayudaron a que las reservas totales del banco cayeran a un mínimo de 29 años de 7.900 millones de dólares, según datos proporcionados por la autoridad monetaria. Los ingresos se utilizarán en parte para financiar las importaciones a través de la oficina de comercio exterior del país, según una de las personas detrás de la información.

En detalles:

La reaparición por todo lo alto de la polémica exsenadora colombiana Piedad Córdoba ha complicado a uno de sus nuevos amigos políticos, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien vincula con las minas de oro de Nicolás Maduro. Así lo ha relatado en una entrevista concedida al medio digital colombiano Las 2 orillas, donde mezcla de forma confusa a gobernadores chavistas y aliados internacionales con sanciones y corrupción para dibujar a la postre una radiografía descarnada de la revolución que tanto defiende.

“Pero ustedes cómo están haciendo, yo no lo logro entender. Se lo dije a Rodríguez Zapatero, yo no entiendo esto. Me dijo: a todos nosotros nos dieron una mina de oro. Nosotros explotamos y lo que no nos llega por nuestro lado, nos llega por acá”, declaró Córdoba, admirada por la reciente inauguración de un estadio de béisbol en La Guaira, la costa más cercana a Caracas, en pleno derrumbe económico y social en el país petrolero.

La dirigente preguntó a los allí presentes sobre cómo era posible semejante milagro económico, pese al supuesto bloqueo que alega el chavismo, en un relato que deja más interrogantes que respuestas. La extracción de oro y su contrabando se han convertido en dos herramientas fundamentales de la revolución para eludir las sanciones internacionales.

Las triangulaciones del oro pasan a menudo por Turquía y desde allí se distribuyen a otros lugares. “Todo el mundo quiere el oro de aquí”, parafraseó Córdoba las palabras de uno de sus interlocutores, quien también reconoció que acababan de comprar a China las herramientas necesarias. Generales y jerarcas del chavismo se reparten las minas de la Gran Sabana bajo protección de la guerrilla colombiana y de mafias locales. Incluso el Parlamento ha señalado al hijo de Maduro de estar al frente de una mina de coltán en el Amazonas.

La exsenadora asume como suya, sin cortapisas, la propaganda revolucionaria para asegurar que en el país petrolero “hay problemas, pero no son tan graves como los quiere presentar. Tú vas allá y sientes el bloqueo fuerte, como en Cuba, pero igual todavía hay un Gobierno que pensiona cuatro millones de personas (reciben tres euros al mes)”.

La argumentación de Córdoba alcanza su punto más álgido al asegurar que “el problema es que nunca le pararon bolas (le hicieron caso) a la comunicación del exterior y esto generó más el caos que exilió a la gente”. El derrumbe revolucionario, que suma seis años en recesión con casi el 70% del PIB destruido, ha provocado la fuga masiva de más de cinco millones de venezolanos. Tanto Zapatero como Córdoba coinciden en su defensa a ultranza de la revolución, incluso atribuyen la enorme diáspora a las sanciones de Estados Unidos.

Entre los grandes olvidos de Córdoba en esta entrevista con Las 2 orillas está el nombre de quién es el principal financiador del estadio de La Guaira, inaugurado con años de retraso. Se trata de un viejo conocido suyo, el empresario colombiano Alex Saab, a quien la fiscal rebelde de Venezuela acusa de ser el principal testaferro de Maduro. Saab, perseguido en su país y en EEUU, se ha enriquecido en los últimos años gracias a las cajas de comida CLAP, la versión bolivariana de las libretas cubanas de racionamiento transformadas en la principal herramienta de control social del chavismo.

Piedad Córdoba también se reunió con la vicepresidente ejecutiva, Delcy Rodríguez, hace dos semanas. “Me dice: ve a tal sitio. Yo fui, pero no sé sinceramente qué era eso ahí. Y después me dice un señor, bájese de este carro (vehículo). Nunca imaginé que quien iba manejando (conduciendo) era Delcy. Ese es un equipo muy sólido”, se congratuló la activista política.

“La oposición está negociando con Nicolás, están llegando a acuerdos con él. Habrá elecciones. A Guaidó nadie le cree allá”, disparó Córdoba en otro de sus mantras revolucionarios. La exsenadora se refiere de esta forma a la falsa Mesa del Diálogo, conformada por el chavismo y grupúsculos de la oposición (incluido Timoteo Zambrano, el hombre de Zapatero en Caracas), que pretenden cohabitar con el poder revolucionario.

En su último viaje a Caracas, Zapatero presidió el encuentro entre ambas partes, que también contó con el visto bueno previo del canciller ruso, Serguéi Lavrov. Y todo ello pese a que el Parlamento democrático decretó en 2018 que el ex líder del PSOE era “inadmisible” para una negociación o un diálogo político.

La exdirigente liberal no duda en señalar que “hay una persona ayudando que es Zapatero y muchos de nosotros empujando”, de cara a su principal objetivo en Venezuela: la supervivencia del ‘hijo de Chávez’ en el poder.

El entusiasmo por la causa revolucionaria de esta dirigente izquierdista, en su día muy cercana a Hugo Chávez, también la llevó a afirmar que en unas elecciones, “con o sin Nicolás, gana el chavismo”, pese a lo que dicen todas las encuestas. En el último sondeo de Datanálisis, el 52% de los venezolanos calificaron la gestión de Maduro como muy mala, el 22,5% mala y el 10% de regular hacia mala.

“A Nicolás le ha tocado bailar con la más fea, le ha tocado muy difícil. Es un tipo muy espiritual. Fidel y Chávez se reunieron y escogieron a Maduro por la lealtad”, sentenció Córdoba.

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